No creí nunca que esto fuese a suceder tan pronto feísima, pero ya no te tengo en la cabeza, y uno necesita un respiro, porque no voy a forzarte a salir, a ti, que no eres nadie en particular y todas y cada una de las que habéis dejado huella, incluso de las soñadas… que mi memoria no puede seguir contando aquellas cosas que te dije, ni se me ocurren mas universos para los mil futuros que pudimos tener pero se derritieron por agosto. déjame ahora que te adore como si fueras ilegal, en secreto, de estraperlo.
Como decía Lord Byron :
“Pues la espada gasta la vaina,
y el alma gasta el pecho,
y el corazón tiene que pararse a tomar aliento.”