Hoy quise olvidarte


Hoy quise olvidarte compañera mía.
borrarte del mapa, sentir que te escapas, verte a la deriva,
y el ron de mi vaso allá en la cantina,
se balanceaba y me recordaba al mar y a tu vida.

tu vida y los mares, mis grandes amores, la misma mujer.
¿quien guarda la llave de su desnudez?
acallando tambores, los tambores del día,
en que yo te abandone o me arranques la vida.

porque ya no me veo sin tus mareas,
y esas noches de amantes al filo de espadas,
y la venda en los ojos sin mas cantinela
que tus suspiros cuando con mis labios
te marco una cruz en tu espalda de arena. 

y tu me miras como agua serena,
y yo navego sin rumbo y sin vela, 
me bebo el ultimo trago, otra noche, 
y solo quiero besarte.

El último puerto

A amar se aprende amando

Se encontraba en un circulo de ilustres personajes, se sentía pequeño en aquel lugar, no sabia bien que pintaba allí asi que se dedicaba a observarlos atónito, y a escuchar con asombro todas aquellas conversaciones llenas de palabras demasiado grandes para una boca normal como la suya, si alguien le hubiese preguntado se habría sentido atacado, estaba mas cómodo en aquel segundo plano, espectador de lujo en aquel lugar en el que nunca habría imaginado estar aquella mañana.

de repente uno de los invitados ("gran psiquiatra") pregunto a otro de ellos ("gran escritor"):

-¿Gran escritor? ¿Como aprendió usted a escribir de la forma en que lo hace?, creo que sin duda alguna estamos ante una leyenda viva. 

Le preguntaba con una admiración sincera.

El estaba muy interesado en aquella respuesta,  una pregunta que hubiera formulado el mismo de haber conseguido desprenderse de su pesada vergüenza. Supuso también que la respuesta a esa pregunta, o bien no existía, y su talento provenía de un don divino, o bien no la querría compartir, ¡no iría a dar el "gran chef" el ingrediente secreto de su mas exitoso plato!

Pero sin embargo pudo escuchar como tranquilamente daba respuesta de una manera que nunca hubiese imaginado...

-Aprendí a escribir escribiendo.

Incluso sonaba algo jactanciosa la respuesta pero su lenguaje corporal y la expresión de su rostro echaban por tierra cualquier duda sobre la sentencia. Allí estaba, ante una respuesta simple como una pagina en blanco... Mas tarde entendió que en aquellas cuatro palabras estaba todo lo que "Gran escritor" quiso decir, y es que eran ciertamente mucho mas que cuatro palabras, era una declaración de optimismo. 

¿Como aprenderé yo a amar? amando, amando equivocadamente y volviendo a amar. Luego aquel día, la frase mas humanamente inteligible que pudo oír, le dio la clave para aventurarse a cualquier cosa sin ningún tipo de miedo, solo se trata al fin y al cabo de "empezar a escribir"

Por las veces que perdimos las mismas batallas

Tengo tu voz, tengo tu tos, oigo tu canto en el mio.
Rumbos paralelos, dos anzuelos en un mismo río.
vamos al mar, vamos a dar cuerda a antiguas vitrolas
vamos pedaleando contra el viento detrás de las olas.

tengo una canción para mostrarte tal vez cuando vayas.
tengo tu sonrisa en un rincón de mi salvapantallas...
 

El poder de una sonrisa

Una gran charla sobre happines, que nos animara a todos a salir a la calle con una sonrisa. merecen la pena los 8 minutos.