Ella le ama. Antes no, pero ahora le ama. Ahora lo sabe. El la amó, pero no tanto como ahora ella. Ella le ama de forma distinta, de esa forma en la que se ama a quien sabes que será el hombre con el que estarás toda una vida, pero nunca encuentra el momento o el ánimo de contarle lo que sabe.
El la amó. De forma diferente, no igual, de otra forma. Pero se le rompió el amor cuando le dijo lo que sabia y ella, por entonces sin saber lo que ahora sabe, no le amó.
Ahora el está lejos, poco a poco se diluye porque ha encontrado a quien amar y quien le ame, y esto a ella le pone aun mas difíciles las cosas.
Porque ella lo ama, y el...
Quien ama nunca sabe lo que ama, ni por qué ama, ni qué es amar. el amor es la eterna inocencia, y la unica inocencia es no pensar.
La bruja tímida
Ella vive según su receta secreta, bajo su piel pálida se esconde un caos de ideas revueltas que aveces estallan a la vez, desordenadas, como el polvorín que prende en la noche, provocando la mayor de las alarmas.
De forma sigilosa resbala a mi alrededor, cómo si observara cosas que cuelgan de mi que no quisiera romper, creo que se contradice en muchos de sus gestos, ¿qué le ocurre conmigo?
Me pregunto si es así con todo el mundo, y observando y observando entiendo que si, es solo una niña que ha tenido que adoptar el papel de bruja, es delicada, frágil, enigmática... Es a todos los efectos una novela que está a medio escribir, pero si entre todas estas incógnitas ella me hace ingrediente esporádico de su secreta receta, yo seguiré sin faltar de su mano, secretamente escondido entre todos sus botes de especias.
"Yo conozco tus canciones aunque luego no las pueda oír.
Yo me escondo en los rincones, paso las mañanas por ahí"
Fabian
El resbalar de las gotas en el cristal
Era tarde, llovía. Ella miraba por la ventana mientras veía las gotas resbalar torpemente por el cristal. Sus pensamientos, como las gotas, corrían al mismo tiempo por su cabeza: recuerdos de la infancia, aventuras pasadas, proyectos por cumplir, amores pasados, amores presentes... un sin fin de historias, de imágenes, de miradas, que la hacían evadirse de la realidad por un reconfortante momento... porque ella necesitaba aquella lluvia, ella necesitaba de una lluvia interior
C.Sánchez
Las vueltas a la casa de enero
Me encanta volver de la calle a casa y no encontrar en el camino un alma que pueda hacer sorda la música de mi zapateo en el frío suelo que me conduce a casa, disfruto de cada taconeo, que es un eco del pasado, que envía de forma amenazante a los huecos de otras calles el aviso de que mi futuro está muy cerca de ellas...
Cada calle es especial cuando uno anda por ella de noche, cada una tiene un sonido que es distinto a las demás, es único, y el cambio musical mas grande viene cuando uno pone pie sobre el escalón de mármol de la entrada a su morada.
la casa, la casa... ¡con mi cama bendita! que tan a gusto me abraza cada noche, y de paso debe de ser la que me roba esos sueños que al despegarme de ella siempre se me olvidan... Eso si, antes de que me abrace ella, ¡primero mi madre!, que con una carga de amor duerme uno como un niño cada noche...
Cada calle es especial cuando uno anda por ella de noche, cada una tiene un sonido que es distinto a las demás, es único, y el cambio musical mas grande viene cuando uno pone pie sobre el escalón de mármol de la entrada a su morada.
la casa, la casa... ¡con mi cama bendita! que tan a gusto me abraza cada noche, y de paso debe de ser la que me roba esos sueños que al despegarme de ella siempre se me olvidan... Eso si, antes de que me abrace ella, ¡primero mi madre!, que con una carga de amor duerme uno como un niño cada noche...
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