TANDEM

Tu y yo hemos jugado a imaginar ser los únicos seres humanos sobre la tierra, a construir universos que se basan en la nula racionalidad que nos mueve, hemos levantado palacios donde solo se veían las ruinas de un antiguo cortijo e hicimos de las mismas un lugar solo nuestro, donde germinaran todos nuestros propósitos juntos.

Tu y yo elevamos sueños a una realidad que no existiría si no existiésemos TU Y YO. Como si el hecho de ser ambos fuese mas probable que la realidad de nuestras ilusiones...

Si ya hemos hecho lo más difícil, le debemos al mundo seguir soñando. ¿no?

RECUERDA

Yo dije "hasta aquí", y tu, que al principio te negaste a aceptarlo, acabaste por no aceptarme.

Sabes? me parece injusto no poder mirarte y sonreírte porque hayas condenado a mi persona.
Que se acabó y lo aceptaste con la condición de dejarme morir en la ignorancia más forzosamente provocada que se recuerda, y yo que solo acabé con nosotros y no contigo sueño con el día en que te pueda volver a decir lo guapa que luces, lo loca que sigues estando o lo mucho que me alegro de verte bien.

Los abrazos que son tuyos, las sonrisas, las preocupaciones, no las tendrá nadie pues son tuyas y las estaré guardando con llave hasta que decidas que las quieres. pues yo que sufro de inexistencia, no dejé en ningún momento de quererte.

LA ESPERA

Lo guardaré aquí, donde nunca se me pierda.

No suplicaré que te quedes,
porque ya no soy de ruegos.
Tan sólo dejaré las puertas abiertas,
para que te vayas,
si quieres,
porque sólo así sabré,
que si te quedas,
te quedas porque quieres de verdad.
Y porque si es así,
que me prometes que vienes,
no tardes,
que te espero toda la vida...

Teresa Carrión

LAS AFORTUNADAS

Es difícil escribir con sabor a despedida, la vida te arrebata de mi vera sin mi permiso ni voluntad de disculparse, y tu te preparas para irte y yo para aparentar que no se me romperá el alma cuando te marches... yo, que siempre he sido fuerte a un adiós pues se de la dulzura de un reencuentro, te soñaré muchas noches a mi lado, hablaré al oído del viento para que te aliente en la desdicha y encenderé farolillos en mi corazón para que te alumbren si la cosa se tuerce, pues en mí dejas tu casa, y no cambiaré jamás la cerradura para que vuelvas cuantas veces quieras en esta vida que me regaló tu alegría aquella mañana de un Domingo cualquiera.

Apenas fue un año... 

Me da miedo escribir lo que siento, pues te aterrorizaría saber cómo he llegado a quererte en ese tiempo, pero quédate con que te quiero hasta dar miedo. Supongo que te conocí porque te tenía que conocer, al igual que estoy convencido nos cruzaremos en otras vidas, en otros rostros, en una esquina idéntica de una ciudad distinta... y sabré que eres tu, y sabrás que soy yo...

Brindo por lo distintos que somos y lo mía que te siento, brindo por el futuro y porque te depare maravillas, y porque yo las vea, brindo por tí! y te doy las gracias por todo.

Fin del primer capitulo de nuestra historia.

Continuará...