RUMBITA DEL SANO AMOR

Ya te quiero yo, mi amor, mi niña.
Ya te quiero yo, mi vida, mi amor,
me tienes a mi, siempre contigo
metidita aquí en el corazón.

Si un hombre se enamora de mi persona
eso no significa que me vaya con él,
yo ya no me estreso por no tener novio
si un día aparece, pues mira qué bien.

Ya te quiero yo, mi amor, mi niña.
Ya te quiero yo, mi vida, mi amor,
me tienes a mi, siempre contigo
metidita aquí en el corazón.

No quiero que me quiera
más que a nada en el mundo,
tampoco que no pueda vivir sin mi.
Yo prefiero ser la mujer de mis sueños,
creo que esta vida es para ser feliz.

Ya te quiero yo, mi amor, mi niña.
Ya te quiero yo, mi vida, mi amor,
me tienes a mi, siempre contigo
metidita aquí en el corazón.

Para toda la vida ya seremos una,
gozando de todo y padeciendo también,
tu no te preocupes si se pone negro,
para eso estoy yo, pa' cuidarte muy bien.

Ya te quiero yo, mi amor, mi niña.
Ya te quiero yo, mi vida, mi amor,
me tienes a mi, siempre contigo
metidita aquí en el corazón.

Reír como una niña o como una vieja
que no les da vergüenza reír por reír
y tener muy claro cual es mi deseo
y con quien lo voy a poder compartir.

Ya te quiero yo, mi amor, mi niña.
Ya te quiero yo, mi vida, mi amor,
me tienes a mi, siempre contigo
metidita aquí en el corazón.

LUCA

Descansa en lo más hondo de mis deseos vuestra vida juntos, vuestra felicidad, vuestro futuro.

Brindo por vosotros y por lo míos que os siento, porque algunos no necesitamos saber a cada instante del otro siempre y cuando este esté bien, que es lo que tranquiliza y anima a seguir hasta esa próxima visita que siempre parece la de ayer. Os quiero (Por igual).

Para llevarte a vivir

De lo dicho sin pensar,
de lo que callo y no digo,
de las cosas por pasar,
de las trampas del azar,
de las cartas del destino,
tengo un lápiz colorao'
con un librito guardao'
para escribirlo contigo. 

Si la suerte inoportuna
te jugara una encerrona,
si no hay salida ninguna,
si la gracia y la fortuna
se apartan de tu persona, 
tengo un farolillo verde
por si de noche te pierdes
y la luna te abandona. 

Tengo la rosa de oriente,
el oro del sol naciente
y lo que quieras pedir.
Tengo el mapa del tesoro, 
tengo el palacio del moro, 
para llevarte a vivir. 

De todo lo que besé,
no doy beso por perdido, 
pa' que me vuelva a morder
con la locura de ayer
tu boca contra el olvido. 
Guardo un beso de reserva
para rodar por la hierba
cuando te vengas conmigo.

El sur que te prometí
tiene al sur otra frontera,
las cuerdas de mi laúd 
siguen buscando la luz
más al sur de la quimera.
Tengo una playa desierta
y una calesa en la puerta
para lucirme a tu vera. 

Tengo la rosa de oriente,
el oro del sol naciente
y lo que quieras pedir.
Tengo el mapa del tesoro, 
tengo el palacio del moro, 
para llevarte a vivir. 

Javier Ruibal 

La carne en guerra

A estas alturas sé que no eres tan fuerte como te muestras, y no pasa nada.

A estas alturas sé que bajo esa piel se libra una guerra que te tiene agonizando y te vacia de esperanza, sé que estás harta de fingir, que conoces mejor que nadie el camino a seguir pero que ninguna práctica parece dar resultado, sé que sabes que todo está en tu mente, y sé que las cosas son más complicadas ahí dentro de lo que yo pueda saber nunca.

Lo que no se si tú sabes pero aquí te lo escribo, es que estoy para compartir contigo mucho más que alegrías, y no me cansaré de darte cuantas dosis de esperanza precises pues estoy convencido, de que esta guerra no es un imposible, no para ti, y si hay que llorar lloramos, y si tengo que ir a lo negro contigo, voy. Que las guerras pueden llegar a durar cien años, pero que todas terminan y tú te acabarás riendo de todo esto.
“Porque vi lo que vi, bajo el caparazón,
porque vi lo que vi te quiero a ti.
A ti con tu escala de grises, entre el color de mis matices,
Más me gusta tu escala de grises que cualquier otro jardín.”